El traslado en septiembre de 2007 del Códex Gigas, conocido como la “Biblia del Diablo” desde la Biblioteca Nacional de Estocolmo, al Klementinum de Praga, se produjo bajo estrictas medidas de seguridad. El Códex Gigas, que data de principios del siglo XIII, no solamente es considerado como el manuscrito medieval más grande del mundo, sino que alberga, en sus más de seiscientas páginas, menesteres de ciencia y magia, donde cada ilustración supone un portal a un conocimiento que oscila entre lo divino y lo prohibido. Tras trescientos cincuenta y ocho años en Suecia, la Biblioteca Nacional de Praga, acogería el Códex para una exposición temporal, desde septiembre de 2007 hasta marzo de 2008, marcando su retorno desde que fuera tomado como botín de guerra por las tropas suecas, al final de la Guerra de los Treinta Años.
La llamada que recibió el profesor Lambert en su despacho de La Sorbonne no fue casual. Su compañero de facultad, Konrád Stepánek, director general de la Biblioteca Nacional, fue hallado sin vida, por una pareja de turistas belgas que, ajenos a todo, madrugaron para poder ser los primeros en subir a la torre del reloj astronómico de Praga. El cuerpo, sentado, amordazado y atado de pies y manos a una silla, lo habían torturado y cegado de una forma atroz; lo que suponía la recreación de la escena de un crimen, cometido muchos años atrás.
